La vivienda de Alta Gracia donde pasó su niñez y adolescencia el emblemático argentino es hoy motivo de visitas por parte de turistas, en especial extranjeros. Se habilitó como museo.
Por año, la casa que habitó Ernesto Guevara de la Serna en su niñez y adolescencia y que el municipio transformó en un oportuno museo recibe hoy a cerca de 60 mil visitantes por año. De ese total, un diez por ciento son extranjeros, atraídos por ese personaje histórico de fama internacional.
En verano, los visitantes son más. A los que llegan por su cuenta, atraídos por su identificación o curiosidad por la vida del Che, se suman los que integran las recorridas “exprés”, en el marco de city tours por la ciudad que organizan agencias de viajes y excursiones.
En ese marco, este museo es uno de los sitios recorridos por turistas que, en su mayoría alojados en Carlos Paz, hacen una excursión de un día por Alta Gracia y región.
“Se nos va la combi”, fue la respuesta más reiterada de los turistas que ingresaron al Museo del Che en la mañana del martes, cuando eran consultados por La Voz del Interior. Grupos de 20 personas recorrían el espacio apurados, mirando como al pasar. Una foto en cada sala, alguna consulta a las guías y, en minutos, el “nos vamos” que grita el conductor del vehículo, que carga a los visitantes hacia otro destino.
Los testimonios recogidos entre los turistas son una muestra de los modos diferentes de recorrer el lugar del mundo en que por más tiempo (11 años) vivió el Che.
Tomado de: Tucumanoticias
